Básicos de verano

Llega el buen tiempo y con él nuestro dilema. Qué destino escogemos para nuestras vacaciones. ¿Playa, montaña, piscina o…ciudad? Sí ciudad, porque durante el verano no son pocas las que escogen como destino durante las vacaciones los entornos más urbanitas o bien las que les toca trabajar durante los meses estivales. Para todas las opciones hay un estilo clave que nos permitirá estar a la última, siempre teniendo en cuenta que la moda aparte de basarse en prendas claves es una cuestión de actitud y de tener el ingenio suficiente para saber resaltar lo mejor de cada una y elegir la prenda estrella que resalte nuestras cualidades.

Playa: en busca de la ruta del bronce

Es el destino veraniego característico por excelencia. Sol, mar, arena blanca y suave. Sólo podemos disfrutar de este placer natural durante los meses de verano. Para disfrutar de la playa es imprescindible estar cómoda. Por ello es fundamental llevar ropa suelta y vaporosa que se pueda quitar y poner fácilmente. También es necesario que sea así para evitar molestias con la fina arena que fácilmente puede penetrar dentro de nuestra ropa produciendo cierta incomodidad.
Las tendencias de este verano apuntan sobre todo a túnicas y ‘kaftans’ cortos, amplios y coloridos de marcado aire tribal. Collares extra largos de madera y sandalias de estilo romano con tiras o abotinadas. Aunque también están en alza las cuñas de esparto o corcho. Los bolsos de esparto amplios con forro interior quedan muy resultones y frescos para pasear por la costa.

Piscina: la opción más refrescante

Es accesible y una opción barata para disfrutar de los días de verano en cualquier parte. El contacto con el cloro y el calor invitan a llevar prendas más bien cortitas y sueltas. Los minivestidos resultan ideales aunque sin duda alguna un monoshort cortito y sin tirantes con suave textura de toalla se perfila como la prenda estrella de este verano además de resultar muy cómoda. Para los pies las sandalias clásicas hawaianas o ‘flip-flop’ se presentan atemporales y son una opción muy recomendable aunque las de tipo ‘cangrejero’ de plástico (sí, las que nos ponían nuestros papis de pequeñas en la piscina para evitar rozaduras en los pies aunque en una versión más fina) están ganando terreno poco a poco. ¿Los colores de este año? Los flúor y colores vivos de cada verano con una especial incursión del naranja. Sin embargo los estampados a rayas marineras también son buena opción. Los bolsos amplios y de lona o plástico resultan muy adecuados para guardar lo indispensable: toallas, cremitas, etc.

Montaña: brisa fresca y naturaleza

La montaña es una opción diferente y muy recomendable para evitar el soporífero calor y la humedad de otros entornos. Aquí la temperatura es suave y algo más baja especialmente por la noche. Lo mejor es alternar prendas más cortitas con algunas más abrigadas en función del momento del día. Buenas opciones son los monoshort cortos de estilo safari y pantalones vaqueros. Este verano triunfan los llamados ‘boyfriend jeans’, un vaquero largo y anchito de corte masculino (se los puedes coger prestados a tu chico, de ahí su nombre o si estás soltera, a tu hermano, mejor amigo, ligue o simplemente adquirir unos en una tienda de chicos), aunque también son buenas opciones los cortos o bermudas hasta la rodilla. Los bolsos, amplios mejor en tela o en piel y calzado cómodo como unas Converse o Victoria para tus vaqueros o unas cuñas de madera para las adictas a los tacones, ideal con el monoshort.

Caminando por la ciudad

Finalmente para las que han elegido como destino un entorno más urbano o aquellas que tengan que pasar su verano en la ciudad por motivos de trabajo son buenas opciones los pantalones más bien anchos o abombachados de corte capri, es decir, por encima del tobillo (los clásicos que se llaman pesqueros) en colores beige o ‘nude’ (como color carne) resultan muy fresquitos y resultones con el moreno veraniego. Otra opción más tribal son los bombachos o de corte ‘harem’ (estilo Aladdin) de estampados de aire hippie. También podemos escoger los vestidos largos y vaporosos de estilo ibicenco.
Si la situación lo requiere y queremos ir más elegantes podemos optar por un “Little White Dress”, o vestidito corto y de color blanco opuesto al clásico negro “Little Black Dress” que es más recomendable para las altas temperaturas y resaltará mejor el moreno.
Como calzado triunfan las sandalias de cuña, las planas romanas y las abotinadas. En cuanto a los bolsos más urbanos se presentan algo más pequeños de tamaño, y de estilo bandolera para seguir el frenético ritmo de la ciudad.

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